Fidel Antonio Castaño Gil - Rambo
Era el temido Fidel Castaño, un personaje misterioso que casi nunca aparecía en los reflectores, pero que en su momento fue socio del narcotráfico dentro del Cartel de Medellín en la guerra contra el Estado.
El poder del clan Castaño llegó a considerarse al nivel —o incluso por encima, como algunos sostienen— del dominio de Escobar.

Con redes que alcanzaban las altas esferas del ejército colombiano y varias agencias de seguridad del Estado, la familia financió y puso en marcha múltiples frentes de grupos paramilitares, con el respaldo de ganaderos, víctimas de la guerrilla marxista, industriales, políticos, funcionarios y muchos más.
Se cree que el principal detonante para la creación de estos grupos armados privados fue el secuestro del padre de los hermanos por parte de la guerrilla de las FARC a finales de los años 70.
A partir de ahí, la familia —en alianza con otros narcos y jefes paramilitares— estuvo involucrada en numerosos casos de asesinatos selectivos, masacres en pueblos y veredas, el exterminio del partido político Unión Patriótica durante los años 80, y asesinatos de alcaldes, senadores, jueces, profesores, entre muchas otras violaciones a los derechos humanos que se extendieron por décadas.
El apodo de “Rambo” surgió, según se dice, porque Fidel era alguien que no se guardaba nada a la hora de enfrentarse a cualquiera que desafiara sus ideales. A menudo lo describían como un hombre sofisticado, amante de los lujos, los exóticos costosos y con una gran admiración por el arte, especialmente las pinturas exclusivas.
También se le consideraba una persona poco dada a los estallidos de ira o a mostrar emociones, muy distinto a su hermano Carlos, que tenía un temperamento diferente.
Tras la ruptura con Escobar —con quien ya se cree que mantenía una especie de guerra fría incluso antes de que este se entregara a La Catedral—, Fidel pasó a liderar lo que se convertiría en el peor enemigo y pieza clave en la caída de Pablo: LOS PEPES.
Pablo declaró en cartas a la prensa:
“…El gobierno no persigue a los terroristas de Cali ni publica avisos de búsqueda contra Fidel Castaño, jefe paramilitar, a pesar de que esta persona ha asesinado a miles de integrantes de la UP…”
“…Si es para que haya justicia, que sea para todos. Les sugiero conseguir una foto del señor Carlos Castaño Gil, hermano de Fidel y ahora jefe de los grupos paramilitares. Las declaraciones y testimonios contra esta persona harían pedazos la historia judicial de Colombia…”