El lugar que alguna vez fue testigo de un entorno lleno de pobreza y abandono, hoy inspira un gran cambio, lleno de historias e inversiones comunitarias para el bienestar de sus residentes.

Aunque no es reconocido legalmente como el “Barrio Pablo Escobar”, quienes vieron a la persona que hizo posible este cambio están eternamente agradecidos por las oportunidades que les brindó para la vida, las cuales luego fueron continuadas por la madre del capo tras su muerte.
